Heráldica y Genealogía

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TRABAJOS REALIZADOS POR EL EXPERTO EN HERÁLDICA Y GENEALOGÍA
RICARDO ÁLVAREZ LACALLE


TRABAJOS EN GENEALOGÍA

En el ámbito de la Genealogía, los trabajos a los que nos dedicamos con mayor intensidad se refieren a la investigación genealógica de cualquier familia que esté interesada en el tema.

Ricardo Álvarez Lacalle, que dispone de su correspondiente "Tarjeta Nacional de Investigador", expedida por el Ministerio de Cultura y por la Real Chancillería de Valladolid, coordina y gestiona toda la labor de investigación genealógica.

Al final de la investigación se elabora un completo informe con la historia de la familia, partiendo del punto hasta donde se ha podido remontar la investigación, normalmente mediados del siglo XVI. El informe genealógico, perfectamente documentado y debidamente encuadernado, se ilustra con el esquema familiar que ayuda, de forma gráfica, a ver el desarrollo generacional de la familia investigada, así como un importante capítulo de documentación.

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Tanto la Heráldica como la Genealogía son dos ramas auxiliares e importantísimas de la HISTORIA. Para dejar clara la diferencia entre ambas artes o ciencias, recogemos en las siguientes líneas algunos de los conceptos fundamentales de la segunda de ellas y en la página correspondiente a la Heráldica, los suyos.

CONCEPTOS BÁSICOS SOBRE GENEALOGÍA

La GENEALOGÍA es la ciencia que se ocupa de recoger ordenadamente la ascendencia o descendencia de un individuo, estableciendo las diferentes ramas familiares que la componen y la relación existente entre cada uno de los componentes de una misma familia, o de varias, y su relación entre sí.

Los estudios genealógicos, o lo que conocemos como "árbol genealógico", se realizan siempre, lógicamente, partiendo de unos datos conocidos que, como mínimo, han de ser; nombre, dos
apellidos de una persona, su fecha y lugar de nacimiento. A partir de ahí, todo depende de lo que queramos estudiar, profundizar y conocer sobre la ascendencia de esta persona.

Puede hacerse un estudio "lineal" de un apellido solamente. Entonces la investigación se centrará solamente en el apellido a investigar, seguirlo de hijo a padre hasta donde sea posible, y señalar en la recogida de datos todo lo que podría interesarnos sobre la persona localizada.
Arbol genealógico
heráldica
 
 
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Fotografías de obras reales del autor
Normalmente en este tipo de trabajo se tomará el nombre, dos apellidos, fecha y lugar de nacimiento de cada generación, el nombre de sus padres, su origen y el de los cuatro abuelos, con sus apellidos y origen.

Una vez conocidos estos datos estaremos en condiciones de seguir la ascendencia, siempre por línea de varón, a no ser que interese otra cosa, lo que nos dará como resultado conocer a cada componente de la ascendencia objeto de estudio, a sus esposas y a los padres de estas esposas. Es conveniente ir plasmando toda la investigación en unos cuadros o esquemas que habremos realizado previamente para no perdernos en la complicada búsqueda de nuestros antepasados.

Con la misma fórmula podremos conseguir la ascendencia de los dos apellidos de una persona. Sólo tendremos que seguir esos pasos, pero esta vez con el primer apellido del padre y el primero de la madre.

Lo que se suele hacer más habitualmente es investigar los dos apellidos del padre y los dos de la madre. Estaremos ante una investigación similar a la citada anteriormente pero multiplicada por cuatro.

Un pequeño esquema que recoge cinco generaciones de una familia es un detalle muy propio para regalo en cierto tipo de celebraciones.
Otra forma de realizar un árbol genealógico sería por el sistema extendido o en abanico, de forma que habría que fijar la existencia de una persona, de modo similar a lo dicho para el sistema anterior. A continuación tendríamos a sus dos padres. La siguiente generación estaría formada por sus cuatro abuelos, seguidos de los ocho bisabuelos, los 16 tatarabuelos, y siguiendo los cálculos obtendríamos 32, 64, 128, 256, 512, 1.024, 2.048, 4.096 y 8.192 abuelos, para las generaciones sexta a decimocuarta, respectivamente, lo que representaría que en 14 generaciones (mitad del siglo XVI, aproximadamente), la persona investigada tendría nada más y nada menos que 8.192 apellidos.

Lógicamente y siguiendo con un orden numérico a toda esta ascendencia, podremos ir anotando todos los datos que vayamos descubriendo; como profesión, si fuera militar el grado alcanzado, distinciones honoríficas y cargos que ostentó, número de matrimonios de cada persona e hijos habidos de cada uno de ellos. En fin todo lo que, en apreciación de cada uno, pudiera tener una cierta importancia.

Al final de la investigación, seguro que la satisfacción por el resultado obtenido y los conocimientos que de nuestra propia familia tendremos, serán de un agrado especial.
 


tema escrito por: José Antonio Hervás