| MIS POESÍAS
ÍNTIMAS Y PERSONALES |
Cuando
el otoño emocional se apodera de tu alma y un puño
de hierro presiona sobre la boca de tu estómago, buscas un
rincon aislado de tu mente para cerrar los ojos, mirar al infinito
y soñar que el universo debe esconder secretos paisajes en
los que las lágrimas de amargura y sufrimiento se conviertan
en nubes de algodón que te acarician suavemente.
Maldito
puño
Maldito puño que arroja sobre mi pecho su furia; tu
negra rabia no afloja...
Monotonía
Cae la lluvia. Monotonía.
Muere la tarde, monotonía...
Soy hermano
de la lluvia
Soy hermano de los vientos y la lluvia; soy hermano de las
aves y el fragor... |
Canción
de amor
Canción de amor para la soledad.
Canto de gloria...
Eres
la noche
Eres la noche en su plañido negro; penumbra triste,
fundida en el misterio...
Me gustan
las matemáticas
Como ninguna otra ciencia, me gustan las matemáticas
... |
Con cada uno de los poemas recogidos en esta sección de poesías
íntimas y personales he pretendido conjurar los demonios
internos que en diversas circunstancias afloran a la superficie
del tormentoso mar de los sentimientos propios.
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CON GOOGLE OTROS CONTENIDOS |
Jinete
solitaro
Jinete solitario que galopas, ¿donde vas galopando sin cesar?...
No me quejo
Hay veces que lo noto. No me quejo. Sentir como se agotan sin demora...
Maldigo
Maldigo a veces mi suerte y, en afán de vano alarde, alzo mi
mano cobarde...
Escribo
Escribo agua. Escribo hielo. Escribo fialdad. Se me hiela el corazón...
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Guitarras
y castañuelas
Guitarras y castañuelas apagaron sus sonidos; cayó la
luz de la tarde tras de los montes vecinos...
Siempre afable
Siempre afable, nunca arisco, te recuerdo con tu esparto, correteando
barrancos...
Triste padecer
¡Llorad flores escarchadas! en el gris amaneces, viendo un alma
destrozada...
No es la vida
No es la vida tan sólo una mustia sensación de la piel
que se mueve ...
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Atravesando
el desierto
Atravesando el desierto de los corazones muertos, encontrarás
el motivo...
Tras una ventana
Tras una ventana, casi de puntillas, paso la mañana triste
y compungida...
A ti, madre
¿Que llevas en la mirada que no descubren tus labios?...
Siento como desesperas
Siento como desesperas cuando no puedo ser fuerte...
En esas tardes de otoño
En esas tardes de otoño, cuando se mueren las hojas, presiente
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Vibra la chispa
Vibra la chispa incandescente de la libertad, entre los espacios
transfinitos...
A contarme
A contarme sus penas y lamentos, antes de tí, vinieron ya
doscientos... |
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