CÓMO SER UN BUEN LIDER

Estás en > Matemáticas y Poesía > Utilidades > Liderazgo

BUSCAR CULPABLES NO ES LA SOLUCIÓN

 
ANTES DE EXPLOTAR CONTEMOS HASTA DIEZ

Cuando ocurre un error grave, la reacción natural es ponerse furioso y tratar de averiguar quien es el culpable, pero la reacción natural no es necesariamente la mejor.

No te precipites en echar la culpa a las personas cuando las cosas no salen bien. Lo único que lograrás es aliviar tu enfado y angustiar a la otra persona. Culpar a otros te puede hacer sentir bien, pero en realidad nunca resuelve nada.
no hay que enfadarse
Los errores no se corrigen culpando a las personas. Lo que paso, pasó. Lo práctico es averiguar cómo sucedió el error y poner todos los medios posibles para que no vuelva a ocurrir. Manten la calma y se constructivo.
Haz preguntas de manera objetiva. ¿Exactamente que fue lo que salió mal? ¿Que sucedió? ¿Cuando sucedió? ¿Donde? ¿Que se hizo o dejó de hacerse para que sucediera? Reúne toda la información pertinente e identifica lo más exactamente posible cómo sucedió .
investigar que ha ocurrido
Cuando conozcas la causa de un error, comienza a pensar cómo este pudo haberse evitado. Pero no empieces tratando de cambiar a la otra persona. Comienza preguntándote que podías haber hecho tu de manera diferente.

¿Fueron claras tus instrucciones? ¿te cercioraste de que lo fueran? ¿Tenía suficiente entrenamiento y experiencia la persona que cometió el error? ¿Fue organizado el trabajo de forma lógica y segura?.
Si puedes asumir alguna parte del error, ¡hazlo! Da ejemplo. Reconoce tus propios errores antes de exigir que la otra persona reconozca los suyos y disponte a efectuar cualquier cambio que sea necesario para impedir que vuelva a repetirse de nuevo el error.

Después de haber reflexionado sobre la forma en la cual puedes mejorar, todavía tendrás tiempo suficiente para ayudar a los otros a que examinen sus acciones. Trata de hacerlo objetivamente, sin culpar a nadie. Si es posible, deja que ellos reconozcan sus errores y te digan lo que harían de forma distinta.

Será mucho más fácil cambiar el comportamiento de tus colaboradores si logras que acepten su parte de culpa y responsabilidad en vez de obligarles a que la reconozcan por las malas.

Cuando ocurran fallos, resiste la tentación de apalstar a tus colaboradores. Al contrario, sé razonable

REFLEXION: ANTES DE CULPAR DE UN ERROR A LOS DEMÁS, ASUME TU PARTE

CÓMO SER UN BUEN LÍDER: ANTES DE EXPLOTAR CONTEMOS HASTA DIEZ
PRIMER TEMA - SIGUIENTE: EL ÉXITO DEPENDE DE LA CONSTANCIA




tema escrito por: José Antonio Hervás