Las
empresas necesitan nuevas ideas para mejorar sus procesos,
reducir los costos y mantenerse competitivas. Esto nos hace
pensar que las nuevas ideas serán acogidas coon los
brazos abiertos. Tú haces una sugerencia y en vez de
aplausos recibes una ducha de agua fría, ¿a
que se debe?.
Por más valiosas que sean, las nuevas ideas constiruyen
a menudo una amenaza para el ego de alguien. Para la persona
que ideó el antiguo método, uno nuevo sería
como una bofetada. ¿Y que pasa con los que dirigen
el proceso?. Para algunos, una sugerencia buena en su campo,
que no haya sido creada por ellos, es como una humillación.
Se sienten como si durante años hubiesen estado haciendo
las cosas mal. |
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| otra
razón por la que las personas rechazan las ideas
nuevas es por pura resistencia al cambio. La mayoría
de las personas tienden a ser conservadoras. Les gustan
las cosas tal y como están. Si ser altera, aunque
sea un poco, su cómoda rutina, se sienten molestas.
Tienen pánico a la incertidumbre de si sabrán
adaptarse. |
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| Por
lo tanto, si quieres que tus ideas sean aceptadas, no
creas que su calidad es lo único importante.
También el tacto lo es. La forma en que presentes
tus ideas es esencial. Respeta los sentimientos de los
demás. Ofrece tu idea de un modo que suscite
el mínimo de irritación. |
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Existen varias claves para presentar una sugerencia
con tacto. una de ellas consiste en ser empático.
Sitúate, antes de presentar tu idea, en el lugar
de la persona que tienes enfrente con su marco de referencia.
¿Que harías tu en su lugar?. Si tienes
las respuestas, prepara la venta de tu idea.
Cuando hagas una sugerencia, no la presentes como un
cambio drástico. Plantéala como una pequeña
mejora del método que ya se está usando.
De ese modo es menos probable que los demás se
molesten. |
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| Otro
consejo para presentar sugerencias con tacto consiste en olvidarse
del ego propio. No propongas algo como idea tuya, involucra
a otras personas y comparte el mérito con ellas. Menciona
tu idea de modo informal y promuévela como un esfuerzo
de grupo.
No te enfades si una idea no es aceptada. Trata, simplemente,
de comprender el porqué. Quizás tu sugerencia
no era práctica; en ese caso, admítelo. O quizás
los demás no estaban preparados para ello. Trata de
comprender sus sentimientos; no tiene sentido desanirmarse
ni sentirse ofendido.
Si tu idea no es aceptada y estas convencido de que es válida,
no te des por vencido, ¡Sigue ententándolo!.
Déjala de lado por un tiempo y busca un modo mejor
y más diplomático de presentarla. Cuanto más
tacto y respeto uses, mayor será la probabilidad de
que te escuchen.
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REFLEXION: CUANDO PRESENTES NUEVAS IDEAS,
SE DIPLOMÁTICO |
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