Entre
las personas con mando hay algunas que son verdaderas enciclopedias
ambulantes en cuanto a principios para la gestión empresarial.
Están al tanto de las últimas teorías
y siempre saben lo que hay que hacer. Sin embargo, cuando
llega el momento de tratar con las personas, fracasan estrepitósamente.
Probablemente, todos nosotros sabemos más de lo que
ponemos en práctica. Y no es sorprendente. Aprender
algo no tiene por qué ser difícil; hacerlo ya
es otra cosa. La aplicación significa perder viejos
hábitos, recordar el principio correcto en el momento
adecuado, tener la valentía de cambiar. |
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| Recuerda
algunos principios que casi todo el mundo conoce. Delegar
responsabilidades es un de ellos. Tú lo conoces
pero, en la práctica, ¿delegas todo lo
que deberías? ¿o te aferras a ciertos
trabajos por la fuerza de la costumbre o porque es demasiado
trabajo preparar a la gente?. |
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| Otro
principio bien conocido es cumplir las promesas. Saberlo
es una cosa; hacerlo es otra. ¿No te ha sucedido
que empiezas a dar excusas al aproximarse una fecha
límite... olvidas promesas casuales hechas a
tus trabajadores... o no devuelves alguna llamada?. |
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Casi todo el mundo sabe que es importante felicitar
a las personas por un trabajo bien hecho. Se trata de
un principio fácil de entender y aceptar. Hacerlo
es otro cantar. ¿Estás tan obsesionado
en prevenir errores que a veces olvidas felicitar a
alguien cuando lo merece?.
Otro principio tan viejo como el mundo declara: "trata
a los demás como te gustaría que te trataran
a tí". Todos estamos de acuerdo con este
principio, pero todos lo infringimos con frecuencia.
¿Cuantas veces has ignorado a un trabajador,
sabiendo lo mal que te sentirías tú si
tu jefe hiciese lo mismo?. |
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| Los
buenos mandos saben que no son perfectos. Se dan cuenta de
que no todo lo hacen bien, pero tratan, todos los días,
de mejorar un poco. Reconocen cuando no han aplicado un principio
un principio de gestión válido y en la próxima
oportunidad que tengan actuarán correctamente.
Un método fácil para poner en práctica
lo que sabes sobre principios para una buena gestión
y dirección es apuntar los principios para ser un buen
mando. Cuando pienses en un principio o te enteres de otro,
añádelo a tu lista. Luego, pon la lista en un
lugar donde puedas verla constantemente como recordatorio.
Aplica conscientemente métodos que en tu opinión
sean buenos y eficaces al tratar con las personas. Practica.
Hazlo todos los días y perfecciónate en ello.
Pronto te convertirás en un ser humano muy especial.
Un lider pone en práctica la mayoría de las
cosas beuas que sabe. |
REFLEXION: LOS BUENOS MANDOS PONEN EN PRÁCTICA
LOS BUENOS PRINCIPIOS |
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