¿Cuál es la probabilidad de permanencia de un neutrón
en un sistema finito? ¿Cómo se calcula?
Respuesta
a la cuestión (20)
¿Cuál es la probabilidad de permanencia de un neutrón
en un sistema finito? ¿Cómo se calcula?
Muchos instrumentos dedicados a la detección de radiaciones
nucleares se basan en el comportamiento, en un campo eléctrico,
de los pares iónicos formados por las partículas
ionizantes a su paso a través de un gas. Este comportamiento
varía con el gradiente de potencial del campo eléctrico.
Representando en una gráfica la carga recolectada frente
al voltaje aplicado, se obtiene una curva con seis regiones diferenciadas
de las que tres de ellas son las que se emplean en diversos tipos
de instrumentos para medir radiaciones nucleares.
Una de las regiones es llamada de la cámara de ionización
y son varios los instrumentos destinados a la medida de radiaciones
nucleares que operan en ella.
Las medidas con cámara de ionización se agrupan
en dos tipos generales, a saber, integradores y no integradores.
En los instrumentos integradores, la carga total transportada
por cierto número de partículas ionizantes es colectada
durante un determinado periodo de tiempo. En cambio, los dispositivos
no integradores – o contadores – registran por separado
cada una de las partículas capaces de producir ionización.
Los dispositivos integradores se dividen a su vez en dos clases,
electrostáticos y electrodinámicos o indicadores
de corriente. Los de tipo electrostático se denominan frecuentemente
electroscopios debido a que se basan en el mismo principio que
el electroscopio de láminas de oro.
En los dispositivos electrodinámicos se establece entre
los electrodos un potencial constante mediante una batería.
Cuando llega a la cámara una radiación ionizante,
en dosis suficientemente elevada , los iones y electrones producidos
son barridos continuamente hacia los correspondientes electrodos
y aparece una corriente constante. La intensidad de esta corriente
iónica constituye una medida directa del ritmo de entrada
de las partículas ionizantes y, por tanto, de la intensidad
de las radiaciones.
Para la detección de neutrones rápidos, la cámara
de ionización se llena con hidrógeno o un hidrocarburo
gaseoso y , aparte del gas o en sustitución del mismo,
pueden forrarse las paredes interiores de la cámara con
una sustancia hidrogenada, por ejemplo, parafina o polietileno.
Para la detección de neutrones lentos puede recubrirse
uno de los electrodos, o los dos, con el isótopo boro –
10 que posee gran sección eficaz para la reacción
con neutrones lentos.
Para su empleo en el control de reactores, las cámaras
de ionización deben reunir ciertas condiciones especiales.
La cámara ha de ser pequeña, puesto que se necesitan
muchas en un reactor, a pesar de lo cual debe entregar una corriente
iónica razonablemente grande, para que la respuesta sea
rápida y uniforme. estas dos condiciones significan que
la cámara debe colocarse en una región de flujo
neutrónico alto y, como consecuencia de ello, se plantean
problemas muy graves en cuanto a deterioros por la radiación,
sobre todo en los aislantes.
Con el fin de solventar esas dificultades, se han desarrollado
cámaras de ionización destinadas a operar en regiones
de flujo neutrónico relativamente bajo. En algunos de estos
instrumentos los electrodos son paralelos y en forma de taza,
proporcionando así una gran superficie dentro de un pequeño
volumen.
La cámara de ionización compensada suele emplearse
para la medida del flujo neutrónico en presencia de rayos
gamma. Consta básicamente de tres electrodos paralelos
que suelen tener forma de taza y por recubrimiento con boro de
las superficies internas de uno de los volúmenes que se
forman permiten medir el flujo neto de neutrones.
Modificando adecuadamente el circuito de salida de una cámara
de ionización integradora, puede lograrse que el instrumento
indique el logaritmo del flujo neutrónico o de la densidad.
Este tipo de instrumento es de especial utilidad en la puesta
en marcha de un reactor, durante cuya operación la densidad
neutrónica cubre un intervalo muy amplio. Su funcionamiento
se basa en el hecho de que dentro de ciertos límites de
corrientes, el voltaje a través de un diodo es proporcional
al logaritmo de la corriente que pasa por él.
Cuando el circuito de una cámara de ionización tiene
una constante de tiempo pequeña, comparada con el tiempo
que transcurre entre la llegada a la cámara de dos partículas
ionizantes sucesivas, la corriente no es continua sino pulsante.
Cada impulso representa la entrada de una partícula ionizante
en la cámara de ionización. Conectando esta cámara
de impulsos a un amplificador y a un registrador es posible contar
los impulsos individuales y, por consiguiente, el número
de partículas.
Una de las grandes ventajas de la cámara de impulsos es
que puede utilizarse para medir densidades neutrónicas
en presencia de intensidades considerables de partículas
beta y rayos gamma, tales como las que existen en un reactor funcionando.
Si la cámara de ionización es pequeña, el
número de pares iónicos producidos indirectamente
por un neutrón será muy superior al de los producidos
por entrada de una partícula beta o un fotón g. los impulsos de tensión serán, por consiguiente,
mucho mayores.
Para la detección de neutrones pueden introducirse (como
hemos anteriormente en el caso de cámaras proporcionales)
en la cámara de impulsos un recubrimiento de boro o bien
llenarla con trifluoruro de boro gaseoso. Sin embargo, lo más
habitual es recubrir el interior de la cámara o la superficie
electródica con un compuesto de uranio enriquecido en U-235.
En este último caso, el instrumento recibe el nombre de
cámara de fisión. La llegada de un neutrón
lento provoca la fisión del uranio y los fragmentos de
fisión resultantes producen en el gas considerable ionización.
El impulso debido a los fragmentos de fisión es tan grande
que no hay dificultad en discriminarlos, incluso en presencia
de impulsos “amontonados” procedentes de rayos gamma.
Naturalmente, esta característica es muy importante inmediatamente
después de la parada del reactor, cuando la intensidad
de la radiación gamma es considerable.
Otra de las regiones consideradas en el proyecto de instrumentos
de medida es la llamada región proporcional. El empleo
de esta región para contar partículas ionizantes
presenta ciertas ventajas. En primer lugar, por ser grande la
amplificación interna, se necesita menos amplificación
externa para que los impulsos de tensión sean lo suficientemente
grandes y puedan accionar un contador o una escala. En segundo
lugar, un contador proporcional bien proyectado posee un tiempo
de recuperación muy pequeño, lo que hace posible
ritmos de cuentas muy altos. Como el grado de amplificación
interna aumenta con el voltaje entre electrodos, cabe la posibilidad,
operando a tensiones moderadas, de contar partículas muy
ionizantes en presencia de otras con ionización específica
baja.
La región proporcional podría utilizarse, en principio,
para un instrumento integrador que midiese la corriente iónica.
Sin embargo, la idea no es práctica, porque su realización
exigiría un control muy riguroso del campo eléctrico
entre los electrodos. Es por ello que siempre se emplea el contador
de impulsos.
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