Para
entender los movimientos juveniles de los años
60 es imprescindible que se entienda que no había
surgido de la nada, sino que tuvieron sus raíces
en las décadas posteriores a la Segunda Guerra
Mundial. |
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En
los EEUU, como consecuencia del incremento de los ingresos per
cápita de sus habitantes, el capitalismo pasó del
auge de la producción al del consumo, ante lo que muchos
jóvenes se rebelaron. Estos, además, se sentían
agredidos por el comienzo de la guerra del Vietnam. Todo ello,
dio paso al nacimiento de uno de los más grandes movimientos
juveniles de la historia, el de los Hippies, que eran la consecuencia
de una sociedad capitalista en apogeo y que se desintegraba a
grandes pasos.
Los
integrantes de este movimiento juvenil no aspiraban a la transformación
de la sociedad en la que vivían, sino al aislamiento y
a la creación de una nueva alejada de la banalidad, la
hipocresía y el consumismo de la anterior, y para ello
enarbolaron uno de los lemas que más ha perdurado en la
memoria colectiva de esa nación y que mejor representaba
su sentimiento de ahogo "Haz el amor y no la guerra".
Entre marihuana, alcohol, meditación y atuendos con símbolos
representativos de las culturas hindú, oriental y hasta
árabe, los hippies fueron la representación de un
sector moderno de la contracultura de resistencia al sistema capitalista
americano.
Todos estos movimientos se enlazaban a su vez con la defensa de
los derechos de la mujer y con la lucha por la liberación
femenina en general, que en esa década logró grandes
avances. Fue una época de constantes cuestionamientos que
daban al traste con ideas tradicionales sobre la sumisión
de la mujer y del sexo a los preceptos conservadores mantenidos
hasta entonces. Así, se comenzó a pregonar y practicar
el derecho al aborto, a la igualdad femenina y a la liberación
sexual, poniéndose en entredicho instituciones sociales,
hasta entonces sagradas, como el matrimonio, la familia y la propiedad
privada.
Paralelamente a todo lo anterior, en distintas partes de Estados
Unidos, surgieron numerosos movimientos sociales que luchaban
(con violencia o sin ella) por la igualdad racial. Así,
por ejemplo, Martín Luther King un reverendo protestante
impulsó la lucha no violenta, protagonizando un acontecimiento
que sólo sería el primero de ellos en la lucha por
la conquista de la igualdad racial, cuando logró promover
y liderar una huelga de más de un año contra la
discriminación racial en el transporte público,
puesta en evidencia cuando una mujer negra se negó a ceder
su asiento en el autobús a un hombre blanco.
La protesta promovida por Martin Luther King terminó cuando
se promulgó una de las primeras leyes antirracistas estadounidenses,
a través de la cual se prohibía la discriminación
racial en el transporte público.
Al mismo tiempo que el movimiento liderado por Martín Luther
King, sobresalieron otros dos movimientos sociales de parecida
extracción social, uno fundado por Malcom X y compuesto
por negros musulmanes que representaban la rebelión religiosa
que debería acompañar a cualquier intento de liberación
racial, y otro grupo representado por los Panteras Negras, que
a diferencia de los dos movimientos antes mencionados, sostenían
que la liberación negra no podría alcanzarse con
los medios tolerados por el sistema y propugnaban por la lucha
armada contra los opresores.
Estos tres movimientos protagonizaron durante la década
de los 60 grandes manifestaciones, protestas y revueltas entre
las que destacó como una de las más agresivas la
toma del parlamento del estado de California por parte de los
Panteras Negras.
Sin embargo, estos movimientos no sólo protagonizaron activamente
acontecimientos estremecedores sino que ellos mismos fueron protagonistas
pasivos de otros no menos conmovedores como los asesinatos de
Martín Luther King y de Malcom X .
Además
de estos movimientos y acontecimientos, la sociedad estadounidense
se estremeció ante el auge y el desarrollo de expresiones
artísticas que reflejaban los sentimientos que prevalecían
en la juventud de esos años. Así, el Rock And Roll,
aupado por las corrientes musicales, pictóricas y literarias
prevalecientes en esa época, alcanzó su punto álgido
en la historia, de la mano de sus mayores exponentes, los Beatles
y los Rolling Stones.
Por último, cabe destacar el asesinato de Kennedy en Dallas,
Texas a finales de la década, hecho éste que conmocionó
a la sociedad y al sistema político estadounidense.
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