La
intervención de Estados Unidos en Vietnam comienza
a principios de la década de los sesenta durante
el mandato de J. F. Kennedy con el envío de asesores
de los servicios de inteligencia en apoyo del régimen
existente en Vietnam del Sur y se transforma progresivamente
en intervención militar abierta a partir de 1964.
|
|
La
guerra se prolongó durante más de una década
hasta la retirada definitiva de las tropas estadounidenses en
1972.
Durante
el momento culminante de la guerra, a mediados de los 60, surgieron
numerosos movimientos estudiantiles y universitarios alrededor
del mundo, destacando París, Praga, San Francisco, Tokio,
Berlín, Madrid, Barcelona, Milán, etc. como centros
de actividad y agitación en los que se protestaba contra
la guerra de Vietnam o, más concretamente, contra la invasión
militar norteamericana de la región del Sudeste asiático.
En Estados Unidos de Norteamérica la protesta inicial,
en 1964, contra el autoritarismo vigente en la gestión
de las universidades, y concretamente en Berkeley (California),
se mezcló en seguida con la lucha en favor de los derechos
civiles y ésta con la oposición, cada vez más
generalizada, al reclutamiento para la guerra.
Ernesto Che Guevara vinculó su lucha guerrillera con el
llamamiento a crear varios Vietnam; y después de su muerte,
en 1967, esa idea guevarista fue repetida en numerosas movilizaciones
estudiantiles no sólo en el cono sur sino también
en otras zonas. La protesta contra la guerra de Vietnam actúa
como trasfondo en la gran mayoría de las protestas estudiantiles
de la segunda mitad de los sesenta en todo el mundo.
Habría
que añadir que la protesta contra la guerra de Vietnam
fue también en esos años el principal factor de
aproximación entre los movimientos y organizaciones estudiantiles
y muchas otras manifestaciones político-culturales, o culturales
en sentido amplio, animadas por diferentes intelectuales, artistas
y profesionales tanto en Europa como en otros lugares del mundo.
Esta protesta contra la guerra está muy presente en la
actividad de Bertrand Russell en Gran Bretaña y de Jean
Paul Sartre en Francia. En las canciones de los Beatles, de Bob
Dylan y de Joan Baez; en los relatos contemporáneos de
Norman Mailer; en el teatro de Peter Weiss y en el cine de Bertolucci.
Es importante decir que ninguno de esos autores era en 1967-1968
“pacifista” en el sentido que luego tomaría
esta palabra a mediados de los ochenta, ante el espectro de una
guerra librada con armas nucleares en el escenario europeo. Todos
ellos estaban a favor de una salida negociada y honorable de la
guerra, pero todos ellos condenaban la intervención norteamericana
en Vietnam.
|
|