matemáticas y poesía
Poesías de nombres propios
Si quieres ver reflejado tu nombre en un poema personal, solo tienes que solicitárnoslo.


Poemas para escuchar
La emotividad de estos poemas se refuerza con la sonoridad y cadencia de una armoniosa voz.

Poesías sociales y reivindicativas
Cada poema de esta sección esta concebido como un manfiesto contra la injusticia.
Poemas acrósticos
Las palabras tiene vida y sentimientos por si mismas, independientemente de quien las usa

Poesías de Poetas amigos
Cada poema es un trozo de alma de su creador , en el que podemos reflejarnos los demás.

Poemas de amor
El amor transforma en un poema cada frase de cariño que le dedicamos a la persona amada.

Poesías íntimas y personales
¿Quien no necesita, a veces, exteriorizar sus sentimientos? . Estos poemas son reflejo de ello.
SONETOS
CLÁSICOS
 

NO ME MUEVE MI DIOS, PARA QUERERTE

Fotografía original de Kevin Thom
No me mueve mi Dios, para quererte
el cielo que me tienes prometido
ni me mueve el infiero tan temido
para dejar, por eso, de ofenderte.

Tú me mueves, Señor, muéveme el verte
clavado en una cruz y escarnecido,
muéveme ver tu cuerpo tan herido,
muévenme tus afrentas y tu muerte

Muéveme, en fin, tu amor de tal manera
que aunque no hubiera cielo yo te amara
y aunque no hubiera infierno te temiera

no me tienes que dar porque te quiera,
porque aunque lo que espero no esperara
lo mismo que te quiero te quisiera
 

OTROS SONETOS CLÁSICOS CONTENIDOS EN EL SITIO MATEMÁTICAS Y POESÍA

No me mueve mi Dios, para quererte Versos de amor, conceptos esparcidos ¡Cómo de entre mis manos te resbalas! Estas que fueron pompa y alegría
De tus doradas hebras, mi señora Cumbres de Guadarrama y de Fuenfría Tengo miedo a perder la maravilla Muero porque las pulgas me inoculen
Enhiesto surtidor de sombra y sueño En mí la siento aunque se escinde. Moja Fatiga tanto andar sobre la arena Quiero escribir pero me sale espuma
cadena de cuentos
Este emotivo y excepcional soneto, escrito entre los siglos XVI y XVII, no ha podido ser atribuido, hasta el momento, a ninguno de los autores conocidos de esa época. Ello no impide que tanto para los más expertos eruditos cómo para los aficionados más profanos, que a lo largo de los años hemos gozado con su lectura, esté considerado como una de las obras maestras de la lírica en lengua castellana.