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Con
palabras de amor y una dulce sonrisa
te acurrucas en mí somnolienta y sin prisa
Y abrazándome así, en tu sueño profundo,
puedo verme flotar por encima del mundo
mientras tiembla mi ser como pájaro helado
cuando el sol acaricia su plumaje dorado.
Hoy mis labios dormidos al fin se despiertan
recogiendo la flor que los tuyos le ofertan
Para bien de mis horas he tenido la suerte
de vivir en tus brazos mas allá de la muerte
Descubrir en tu piel mil paisajes de ensueño
y llenarme de amor en tan cómodo empeño.
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