Que se rompa el cielo,
que la tierra se abra,
si por más que anhelo
tiras mis palabras
Con ellas te entrego,
sin modestia falsa,
todos los desvelos
que cubren mi alma
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Porque yo te quiero
con tiempo de calma
y cuando los vientos
revuelven las aguas
En los días negros,
en las noches claras,
se rompe mi cuerpo
cuando tu me amas
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Y al soñar que puedo
alcanzar tu cara ,
se mueven mis dedos
como dos palomas
Que se van abriendo
con sus alas blancas
cuando ya presiento
que tu voz me llama.
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