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Distinto
me percibes, lo noto en la mirada
Injusta que reflejan
tus ojos y en el gesto
Sombrío
de tu rostro diciendo que molesto
Con toda la soberbia
de quien no dice nada.
Recela el pensamiento:
manos desesperadas,
Incluso cuando
apagan, sociables, el funesto
Motor que regenera
los odios manifiestos
Impresos en la
noche de las bravuconadas.
No busco tus miserias,
tampoco tu derrota,
Amarga sensación
vencer a un alma rota
Con todo su rencor
fluyendo a borbotones.
Intenta comprender
que las falacias brotan
Ocultas y en tropel
mas tarde nos explotan
Nublando la razón
con vanas sinrazones. |
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