Si inicias tu periplo por esta sección en la página
dedicada a
Luis
Enrique de Juan, podrás leer en
su orden correcto un hermoso y romántico poema cargado
de pasión y erotismo del que reproducimos en esta página
los cinco últimos versos.
Puedes continuar con otro grupo de poemas con la aportación
de María
Mateo Soteras |
Hagamos
finalmente, del amor, un combate.
Ante todos los presos que escuchen nuestro júbilo
de entusiasmados huesos, de húmeda agonía,
te pediré que nunca me permitas que tan solo yo acabe,
vente conmigo al alma de esta hoguera.
|