MONOGRAFIA.-
GASES PERFECTOS
ECUACIÓN DE ESTADO
Supongamos que se mide la presión, P, y el volumen de
N moles de gas, mantenidos a una temperatura cualquiera constante,
para un amplio intervalo de valores de la presión, y
representamos el producto Pv, siendo v = V/N, en función
de 1/v.
La relación que existe entre Pv y 1/v puede expresarse
por medio de una serie de potencias (o desarrollo del virial)
de la forma:

Donde A, B, C, D, … son los denominados coeficientes del
virial que dependen de la temperatura y de la naturaleza del
gas. El número de términos del desarrollo que
deben tomarse dependen de la densidad. La dependencia de la
presión con V y N (a través del cociente V/N)
puede inferirse de las propiedades de homogeneidad de la ecuación
de estado.
Los coeficientes del virial desempeñan un importante
papel no solo en la termodinámica práctica, sino
también en la física teórica, por su relación
con las propiedades moleculares. Salvo a temperaturas muy bajas,
los coeficientes del virial son muy pequeños.
Cuando la presión de una masa constante de gas tiende
a cero, el volumen tiende a infinito y, de acuerdo con la ecuación
(1), la ecuación de estado se reduce a:

La experiencia indica que A no depende de la naturaleza del
gas y es función sólo de la temperatura. Esta
propiedad explica que el cociente que define a q

Sea independiente de la naturaleza del gas.
Esto es así puesto que se tiene: 
Expresión que es independiente del gas y del tipo
de termómetro. |
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La última expresión nos permite obtener para el
límite de (Pv):

La expresión encerrada entre corchetes se denomina constante
universal de los gases perfectos y su valor viene dado por:

Por lo tanto, poniendo en lugar de v su valor V/N, la ecuación
de estado de un gas en el límite de las bajas presiones
puede escribirse en la forma:

Y el primer coeficiente del virial toma la forma:

Con lo que el desarrollo del virial puede ponerse en la forma:

ENERGIA INTERNA
Imaginemos un recipiente de paredes rígidas aislado térmicamente
y dividido por un tabique en dos compartimentos. Supongamos
que en uno de estos hay un gas y que en el otro se ha hecho
el vacío.
Si se suprime el tabique, el gas experimentará lo que
se denomina una expansión libre, en la cual no se realiza
trabajo ni hay transferencia de calor.
Según el primer principio de la termodinámica,
tanto Q como W son nulos y de ello se deduce que la
energía libre permanece invariable durante una
expansión libre. Podemos poner:
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La expansión
libre es un proceso no cuasiestático; el sistema pasa
por situaciones de no equilibrio.
Con objeto de observar s hay o no variación de temperatura,
puede realizarse este proceso en contacto diatérmano
con un baño de agua provisto de un termómetro
(experimento de Joule). Si la temperatura medida es la misma
antes y después del proceso, tal como observó
Joule, habremos de concluir que no hay transferencia de calor
entre el gas y el baño y, por tanto:

Ecuación que se verificará para cualesquiera volúmenes
inicial y final sólo si la energía interna depende
únicamente de q,
es decir U = U(q). No obstante,
este resultado no es cierto en general.
El
resultado incorrecto del experimento se debe a que al tener
el baño una capacidad calorífica mucho mayor que
la del gas, no se puede detectar variación apreciable
en la temperatura del baño. No podemos decir, por tanto,
que la energía interna dependa sólo de la temperatura.
Más recientemente se ha estudiado la energía interna
de un gas a partir de medidas en un proceso de expansión
isoterma frente a la presión atmosférica. La temperatura
del gas se mantiene constante poniéndolo en contacto
con un baño de agua a la temperatura ambiente y suministrando
una cantidad de energía eléctrica, Q, que será
el calor absorbido por el gas en el proceso.
Por otra parte, el trabajo vendrá dado por:

Donde Po es la presión atmosférica.
De acuerdo con el primer principio de la termodinámica,
el cambio e energía interna de N moles al pasar de la
presión P a Po será:

Por resultados experimentales se ha llegado a una expresión
de la forma:

Lo que indica que la representación de la expresión
del primer miembro de esta ecuación en función
de P da lugar a una recta cuya pendiente es función de
la temperatura. Por tanto, podemos hacer:

En el rango de presiones del experimento, la energía
interna resulta ser función de P y q.
En el estudio del segundo principio de la termodinámica
puede verse que este exige que un sistema con una ecuación
de estado de la forma:

Debe tener una energía interna dependiente solo de la
temperatura.
A muy bajas presiones podemos decir entonces que un gas obedece
a las ecuaciones

Y se denomina gas perfecto.
La segunda de las ecuaciones es equivalente a las expresiones:

La experiencia indica que un gas puede considerarse como perfecto
incluso a presiones de varias atmósferas con un margen
de error de unos tantos por ciento.
ECUACIONES TERMODINÁMICAS
Podemos recordar que para un proceso elemental cuasiestático,
el primer principio de la termodinámica se escribe:

Y la capacidad calorífica a volumen constante viene dada
por:

Pero hemos visto que en el caso especial de un gas perfecto
la energía interna, U, es solo función de la temperatura;
por consiguiente, la derivada parcial respecto a q
coincide con la derivada total y, por tanto:

De donde resulta:

Ahora bien, si consideramos un gas perfecto, se ha de cumplir
la ecuación (6) que para un proceso elemental cuasiestático
será de la forma:

Sustituyendo la anterior ecuación en la (7) resulta:

Si consideramos la presión constante, el primer miembro
es, por definición, Cp, y en el segundo se anula el último
término. De ese modo:

Ecuación que recibe el nombre de relación de Mayer.
Podemos decir, según (9) que la capacidad calorífica
a presión constante de un gas perfecto es siempre mayor
que a volumen constante, siendo esta diferencia invariable e
igual a NR.
Puesto que U solo depende de q
, podemos deducir que Cv y Cp son funciones solamente de la
temperatura.
De las anteriores expresiones podemos deducir una para el primer
principio de la termodinámica en función de las
variables q y P:

Las medidas experimentales de Cp y Cv a bajas presiones conducen
a los resultados generales siguientes:

De acuerdo con las predicciones de la termodinámica.
Los valores que se obtienen para cv y cp
cuando se trabaja a temperaturas no muy superiores a la ordinaria
son:
Para los gases monoatómicos (gases nobles y vapores metálicos):

Para los gases biatómicos (N2, O2, …):

A temperaturas más altas, cv y cp
son funciones crecientes de la temperatura.
Para los gases poliatómicos cv y cp
son funciones crecientes de la temperatura de la forma:

La energía interna de un sistema de partículas
con interacción despreciable (gas perfecto) se puede
calcular desde el punto de vista microscópico. Para ello
debemos considerar que la energía de traslación,
rotación y vibración de cada partícula
son las que afectan al valor de la energía interna, U.
conociendo U, podemos obtener Cv a partir de la expresión
(6”).
La interpretación microscópica que podemos dar
para los resultados experimentales anteriores, es la siguiente:
se sabe que cada término cuadrático en la energía
de una partícula contribuye a la energía media
U que vale:

Donde k = 1,3805 x 10-16 ergios/grado es la constante
de Boltzman y, en consecuencia, contribuirá a Cv con
½•k. se tiene así que, en un gas monoatómico,
la contribución a cv por parte de una molécula
es (3/2)k, de donde se obtiene:

Donde No = 6,023 x 1023 moléculas/mol es el
número de Avogadro.
La dependencia de cv con la temperatura se debe a
la energía vibratoria de los átomos en las moléculas.
En general, se obtiene para cp una expresión
de la forma:

Donde
es la parte que depende de la temperatura y
vale (5/2)R para gases monoatómicos, (7/2)R para gases
biatómicos y 4R para gases poliatómicos.
PROCESOS ADIABÁTICOS
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