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LUZ Y LA LÁMPARA MARAVILLOSA

Todo comenzó una mañana de primavera en la que el sol brillaba y el cielo era tan azul como el mar. Luz, una niña muy alegre e inquieta, salió a pasear con sus papás al campo.
Caminaron mucho rato hasta cansarse y empezaron a tener ganas de comer algo. Se sentaron en un merendero para tomar un bocadillo y fruta, que tanto le gusta a Luz.

El campo estaba precioso, lleno de flores y los árboles parecían lechugas gigantes de tantas hojas como tenían.

Luz se fue a jugar y cuando estaba en ello, observó un par de mariposas revoloteando a su lado. Se puso a jugar con ellas, persiguiéndolas y dando saltos de alegría. Las mariposas, en su afán de escapar de Luz, llegaron hasta una cueva y se metieron dentro de ella. Luz es tan atrevida que no se acobardó y allá que fue detrás. Poco a poco, sin darse cuenta, se había alejado de sus papás.
Dentro de la cueva vio una luz brillante, mágica…
    - ¿De dónde viene ese resplandor? – Pensó Luz - ¡Oh, es una lámpara! ¡Qué bonita; como brilla! Pero está algo sucia, así que la limpiaré un poco – Dijo, mientras la frotaba con un pañuelo que llevaba en el bolsillo.
Nada más empezar a frotarla, empezó a salir de ella un humo espeso, de color entre Luzáceo y azulado, entre el que fue tomando forma la figura de una mujer vestida con vapoLuzas telas que, con voz pausada y suave, le dijo:
    - “Gracias”
Para añadir a continuación:
    - ¿Cual es tu nombre?
jugando con mariposas
Ante tal cantidad de acontecimientos y aun a pesar de ser muy valiente, Luz estaba algo asustada, por lo que no sabía si salir corriendo de la cueva o quedarse a conversar con aquella señora misteriosa. Para su tranquilidad, esta le habló:
    - No tengas miedo. Soy la genio de la lámpara y, si me dices tu nombre, te concederá tres deseos.
Con ese panorama, se le quitó el miedo y le dijo a la genio:
    - Me llamo Luz.

    - Bién, Luz – contestó el genio – pídeme tres deseos.
la genio de la lámpara
Luz se quedó pensativa unos momentos, sin saber que pedir, hasta que se acordó de los niños pobres que no tienen juguetes ni comida y dijo:
    - Mi primer deseo es que ningún niño pase hambre y sean felices con sus papás y todos sus amiguitos.

    - Mi segundo deseo es que siempre haya paz en el mundo y las personas se respeten entre sí.
    - Mi tercer deseo es que me lleves con mis papás, porqué no se volver sola.
La genio suspiró profundamente y con gesto solemne contestó:
    - Acabo de decirle a tus papás con el pensamiento, como se pueden cumplir tus dos primeLuz deseos, y para el tercero, cierra los ojos y ábrelos dentro de un ratito.
Hizo Luz como le había solicitado la genio y, al abrir los ojos se encontró al lado de sus padres que estaban buscándola muy inquietos.
    - ¡Pero Luz!, ¿Dónde te habías metido?; estábamos muy preocupados – le increpó su mamá, zarandeándola.
Controlando a duras penas las lágrimas, en parte por la emoción de la historia vivida y en parte por el disgusto de la regañina recibida, Luz les contó a sus papás su aventura con la genio y lo que esta le había dicho en relación con sus deseos.

Sus papás le dijeron a Luz que el mejor modo para que puedan cumplirse deseos como los que ella le había formulado a la genio es siendo cada día un poco más responsable que el anterior y dando ejemplo a los demás. Ella se quedó pensativa unos momentos sin entender, pero años después comprendió que la genio le había dado la llave con la que pueden cumplirse todos los buenos deseos.

Y colorín, colorado, esta historia se ha terminado.
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tema escrito por: José Antonio Hervás