cadena de cuentos
 

ENRIQUE, EL APRENDIZ DE BRUJO

Estaba un día Enrique en su casa, muy aburrido y sin saber qué hacer ni que dibujos ver. Tan aburrido estaba que se sentó en el sofá y se quedo dormido.

Mientras Enrique dormía tuvo un sueño misterioso que os voy a contar.

Soñó que un malvado y cruel brujo que siempre asustaba a todos los niños, estaba buscando un aprendiz para que trabajara en su casa. El malvado brujo quería que el aprendiz fuera analfabeto, que no supiera leer ni escribir para poder dominarlo mejor.
Brujo
Cuando Enrique supo que el brujo estaba buscando un aprendiz, se presentó en su casa diciendo que no sabía leer ni escribir, aunque eso no fuera cierto, ya que Enrique era un niño muy listo. El brujo se creyó lo que Enrique le dijo y así el niño consiguió el puesto de aprendiz.

Como lo que en realidad quería Enrique era aprender magia, todas las noches, mientras el brujo dormía, seguía estudiando con los libros de este.
    - Tengo que aprender todos los trucos mágicos que sabe este brujo malvado para que no pueda seguir asustando a los niños – Decía Enrique sin que nadie lo oyera.
Un día el brujo salió al bosque a buscar ciertas hierbas y Enrique aprovechó que no estaba para leer un rato y seguir aprendiendo magia, pero el brujo regresó a casa a por un cubo que había olvidado y viendo que Enrique estaba leyendo algunos de los libros que le había prohibido y que lo estaba traicionando, intentó atraparlo.
    - ¡Nunca me atraparás, malvado brujo! – le decía Enrique al brujo.
    - Si que te atraparé y cuando lo haga te convertiré en picadillo, ¡traidor!
metamorfosis
Como Enrique ya había aprendido mucha magia, la utilizó para escapar del brujo. Primero se transformó en un pájaro y salió volando, pero el brujo se convirtió en halcón para darle caza. Entonces Enrique, aprovechando que sobrevolaba por encima del mar, se arrojó sobre él y tomó la forma de un pez para huir nadando, pero el brujo se convirtió en tiburón.
Enrique estaba tan desesperado que se convirtió en una ballena y cuando iba a comerse al brujo convertido en tiburón, este dio un gran salto para caer en tierra transformado en una pequeña semilla escondida entre dos piedras. Rápidamente Enrique se transformó en paloma y se comió la semilla. De ese modo dejó de existir el malvado brujo y toda su sabiduría paso a Enrique.

Cuando Enrique despertó le contó a su mamá todo lo que había soñado y el día que vinieron los Reyes Magos a Enrique le dejaron un juego de magia que le hizo mucha, mucha ilusión, pues de ese modo pudo aprender magia sin tener que estar al lado de un malvado y feo brujo.

Y colorín colorete, por la chimenea sale un cohete.
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tema escrito por: José Antonio Hervás