SEREMOS INMORTALES
Un día,
ya imposible,
tú vendrás hasta mí
vencido,
silencioso,
con tus manos vacías,
con tus ojos tan nuestros.
Y tocarán campanas,
cascabeles
y címbalos de plata
en las iglesias
de todos los colores.
Y yo estaré esperando
con mi traje de novia
que se ha comido el tiempo.
Y temblarán las rosas,
porque el más grande amor
ha renacido.
Y danzarán los siglos
y las eras
y los eones tristes
en la noche del lobo.
Y se abrirán los cielos.
Y bajarán los dioses.
Y tú y yo
y el mundo
seremos inmortales.
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